México y el ‘polvo rojo’ que mancha nuestras manos (parte I)


El CÁRTEL MEXICANO. Sí, debiera ir en minúsculas por reglas ortográficas, pero si es por dimensión a escala global está bien así. Hablamos de 60.000 muertes entre 2006 y 2012, atentados en los que llegan a perecer medio centenar de personas (Monterrey 2011) y una población civil que lejos de sentir protección por parte de las fuerzas del Estado, debe armarse en grupos de guerrilla para velar por sus intereses.

Hoy os dejo sólo con una pequeña parte de lo que os contaré, sólo con la raíz y la dimensión pero sin pisar la calle, esas mismas aceras que hablarán más adelante para decirnos desde Sinaloa que “raro es el día que un coche fúnebre no lleva una víctima de los narcos“, para que J.L.P.P. nos cuente desde Lázaro Cárdenas (Michoacán) que “si no pagas te dan una paliza hasta que lo hagas“, y para que M.N.C. desde Baja California (Tijuana) nos narre como “el presidente Calderón llevó la sangre a la calle” con su guerra contra el narcotráfico.

También analizaremos cómo 10 euros en Juárez son 200 en tu barrio, y como por el camino ha costado algo más que su transporte, como un negocio nacional por su afectación civil de puertas hacia fuera deja de serlo cuando el verde se interpone a su paso, cómo hay territorios en los que la policia puede ser tu peor enemigo. Simplemente, cómo es vivir en un país que tiene a cinco de sus ciudades entre las diez más peligrosas del mundo.

Pero vayamos por partes. Nos encontramos ante un fenómeno prácticamente nuevo, ese dato que he dado de 60.000 muertes se debe sobre todo a la guerra que Felipe Calderón inició contra el narcotráfico bajo su mandato, y que tuvo como punto de fijación inicial Michoacán, uno de los territorios más conflictivos del país; no en vano allí fueron asesinadas 500 personas en 2006.

A muchos ya se les habrá venido a la mente Breaking Bad u otras series de televisión que se acercan superficialmente al tema que trato hoy, pero la dimensión del narcotráfico en México y otros países del continente americano, con EE.UU. como receptor principal, va mucho más allá.

Para entender cómo se ha extendido lo que en el siglo pasado era sólo un emplazamiento más de exportación de sustancias prohibidas hay que remontarse en primer lugar al año 1984. En aquellos momentos Miguel Ángel Félix Gallardo controlaba el negocio de la cocaína y era poco menos que el jefe del país en lo que a negocios turbios se refiere; una condición que se fue deteriorando y que en 1989 acabó de hundirse con su arresto, convirtiendo el negocio de las drogas en México en un filón de enriquecimiento sin líder. Esto provocó que se iniciase la lucha de bandas por el dominio de determinados territorios, algo que se extiende hasta el presente.

La segunda circunstancia que ha llevado a que México se convierta en el centro neurálgico y logístico del narcotráfico fue la caída de los carteles colombianos de Cali y Medellín, que a principios de los noventa se vieron debilitados casi hasta la desaparición. Este hecho provocó que el peso del mercado recayese casi en su totalidad sobre territorio mexicano. He aquí el mapa de México según las plazas que controlan cada banda:

mapa carteles

Una imagen dice más que mil palabras, y por mucho que me alargue en mi discurso está claro que nos nos encontramos en una lucha de poder entre dos poderosos. Al norte, el Cartel de Sinaloa con ‘El Chapo’ Guzmán, de quien hablaremos más adelante, a la cabeza. Al sur los Zetas, que contaban con Miguel Treviño Morales ‘El Z40’ al mando hasta ser detenido el pasado 16 de julio. ‘El Z40’ se erigió como líder tras la muerte Heriberto Lazcano Lazcano ‘El Lazca’ o ‘El Verdugo’, abatido por infantes de la Marina. Esta banda está formada por ex militares que la han convertido en la más sangrienta del país. Los primeros dominan 9 estados mientras que los segundos hacen lo propio en otros 16. El resto es repatido entre grupos más pequeños o lo que es peor, están en continua disputa con el consiguiente derramamiento de sangre que esto supone.

La lucha entre las dos bandas mencionadas por el dominio del país es cruenta; sin embargo, hay otras muchas minoritarias que son las que realmente atemorizan al ciudadano de a pie; son esas que les hacen pagar peajes por pasar por ‘sus carreteras’, esas que les ponen una renta de alquiler por mantener sus negocios sin sufrir desperfectos, esas que extorsionan y secuestran.

clasificación cártelesÉstas son las mafias que mandan en México. Pero ésto no es todo, la vinculación de éstas con otros países, con EE.UU. como aliado en una lucha que a su vez le enriquece, con Europa al otro lado del charco como socio ensombrecido y con personas que andan por las calles sin que se les pueda mirar. Un mundo con una ley en forma de bala que cual Atlantic City durante la ley seca vive como pez en el agua entre las aguas bravas de México. Por hoy ya está bien, pero no me voy sin antes dejaros con este vídeo.

29 muertos tras un entrentamiento entre sicarios del Cártel de Sinaloa y los Zetas.

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